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    Envíos a todo el mundo.


    ¿Qué tienen en común un chico con auriculares cantando canciones de Christina Aguilera por las calles de Núñez y una lesbiana deprimida que fantasea con su muerte? ¿Se puede ir a la cárcel por un crimen hipotético? ¿Por qué en la pava solo se pone agua? Quizás no te has hecho esas preguntas, pero igual este libro las responde.

    Sergio Sánchez Colmenares nos presenta, en su primer libro de cuentos, once historias que mezclan fabulosas fantasías con la cotidianeidad más mundana, y dos prosas poéticas que son homenaje a las figuras más relevantes de su vida: sus padres. Cuando un juguete barato salvó todo su universo, Sánchez Colmenares se dio cuenta de que la verdadera fuerza está en la vulnerabilidad y que el heroísmo se encuentra en los personajes más frágiles.


    A Juan Carlos le encantaba fumarse un porro, ponerse los auriculares, comprarse una Coca, y salir a caminar por el barrio. Pero cuando Juan Carlos caminaba, caminaba en serio. Desfilaba por la vereda como Beyoncé en el Super Bowl, sintiendo la cantidad justa de vergüenza, esa dosis perfecta que te hace sentir como una diva del pop, como la maldita Christina Aguilera de Núñez.




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    Sergio Sánchez Colmenares nos presenta, en su primer libro de cuentos, once historias que mezclan fabulosas fantasías con la cotidianeidad más mundana, y dos prosas poéticas que son homenaje a las figuras más relevantes de su vida: sus padres. Cuando un juguete barato salvó todo su universo, Sánchez Colmenares se dio cuenta de que la verdadera fuerza está en la vulnerabilidad y que el heroísmo se encuentra en los personajes más frágiles.


    A Juan Carlos le encantaba fumarse un porro, ponerse los auriculares, comprarse una Coca, y salir a caminar por el barrio. Pero cuando Juan Carlos caminaba, caminaba en serio. Desfilaba por la vereda como Beyoncé en el Super Bowl, sintiendo la cantidad justa de vergüenza, esa dosis perfecta que te hace sentir como una diva del pop, como la maldita Christina Aguilera de Núñez.




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