Esta obra es un reflejo del gran compromiso social del autor para con la realidad mundial. 

    Eduardo Yoly saca a la luz las realidades que viven los países latinoamericanos todos los días. Habla sobre los miles de mundos que hay en un mundo, las injusticias, los rebeldes lindos que tratan de ser escuchados y el amor, principal motor de toda revolución. De forma inevitable, los relatos de este libro tocarán el corazón del lector.


    El niño llora porque no puede reír, 

    se olvidó de cómo era la risa.

    El niño golpea porque reclama amor, 

    no encuentra paz en este mundo violento.

    El niño se queja que le robaron. 

    Le robaron el derecho de divertirse, de tener infancia.

    El niño es responsable del hambre, 

    dejando la imaginación de costado.

    No importa cuánto reclame, 

    ya tuvo que cambiar sus juegos por preocupaciones.

    El niño tuvo que hacerse adulto cuando no lo es.

    El niño dice que le destruyeron su mundo.


    Para abonar con PayPal, solicitar link de pago a ventasninapezediciones@gmail.com



    Los hijos de nadie - Eduardo Yoly

    $621,50

    10% de descuento pagando por transferencia bancaria

    Ver formas de pago

    Debido a la situación de cuarentena total en el país, los tiempos previstos de entrega pueden sufrir demoras. No hacemos entregas en persona. Los envíos por OCA se realizan los días viernes.

    Calculá el costo de envío

    Esta obra es un reflejo del gran compromiso social del autor para con la realidad mundial. 

    Eduardo Yoly saca a la luz las realidades que viven los países latinoamericanos todos los días. Habla sobre los miles de mundos que hay en un mundo, las injusticias, los rebeldes lindos que tratan de ser escuchados y el amor, principal motor de toda revolución. De forma inevitable, los relatos de este libro tocarán el corazón del lector.


    El niño llora porque no puede reír, 

    se olvidó de cómo era la risa.

    El niño golpea porque reclama amor, 

    no encuentra paz en este mundo violento.

    El niño se queja que le robaron. 

    Le robaron el derecho de divertirse, de tener infancia.

    El niño es responsable del hambre, 

    dejando la imaginación de costado.

    No importa cuánto reclame, 

    ya tuvo que cambiar sus juegos por preocupaciones.

    El niño tuvo que hacerse adulto cuando no lo es.

    El niño dice que le destruyeron su mundo.


    Para abonar con PayPal, solicitar link de pago a ventasninapezediciones@gmail.com



    Mi carrito