Claudia Fishman nació para ayudar, pero no lo supo del todo hasta el florecer de Un girasol para vos, su comunidad de padrinos y madrinas que acompañan a alumnos de escuelas chaqueñas. Claudia Fishman (o Campanita, como le dicen todos) es un hada que supo encontrar personas dispuestas a echar un poco de magia sobre las vidas de sus ahijados. No fue fácil y los desafíos continúan, pero su historia es, ante todo, un cuento de superación, amor y solidaridad.


Este libro es el resultado de un año de charlas entre su autor y Campanita explorando el nacimiento de Un girasol para vos como núcleo de una red de solidaridad. Es la historia de una mujer poniéndose de pie; de una niña que construyó una nueva familia, y de una comunidad de personas dispuestas a ayudar contra viento y marea.



Si mi vida fuese un cuento de hadas, este es el momento en que Claudia Fishman aparecería rodeada de burbujas.

Si mi vida fuese un cuento tradicional, una burbuja grande y exótica hubiese aparecido en medio de las cajas

y tras un sonoro ¡plop! la querida Claudia estaría sonriendo en el living-comedor.

Pero no vivo en un cuento, y entonces abro mi computadora para buscar de qué forma puedo ayudar realmente a alguien.

¿Y si dejo de quejarme por todo y busco la manera de colaborar, aunque sea, con un niño o niña que lo necesite?

Claudia Fishman nació para ayudar, pero no lo supo del todo hasta el florecer de Un girasol para vos, su comunidad de padrinos y madrinas que acompañan a alumnos de escuelas chaqueñas. Claudia Fishman (o Campanita, como le dicen todos) es un hada que supo encontrar personas dispuestas a echar un poco de magia sobre las vidas de sus ahijados. No fue fácil y los desafíos continúan, pero su historia es, ante todo, un cuento de superación, amor y solidaridad.


Este libro es el resultado de un año de charlas entre su autor y Campanita explorando el nacimiento de Un girasol para vos como núcleo de una red de solidaridad. Es la historia de una mujer poniéndose de pie; de una niña que construyó una nueva familia, y de una comunidad de personas dispuestas a ayudar contra viento y marea.



Si mi vida fuese un cuento de hadas, este es el momento en que Claudia Fishman aparecería rodeada de burbujas.

Si mi vida fuese un cuento tradicional, una burbuja grande y exótica hubiese aparecido en medio de las cajas

y tras un sonoro ¡plop! la querida Claudia estaría sonriendo en el living-comedor.

Pero no vivo en un cuento, y entonces abro mi computadora para buscar de qué forma puedo ayudar realmente a alguien.

¿Y si dejo de quejarme por todo y busco la manera de colaborar, aunque sea, con un niño o niña que lo necesite?

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